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Salud y Nutrición

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Lo importante del descanso

El ritmo acelerado de la vida actual, el estrés, el cansancio, el trabajo son varios de los motivos para tomar un preciso descanso, relajándose física y mentalmente.
Después de un baño en las cálidas aguas de tu bañera, verás como te sientes mucho mejor, ya que ofrece relajación física y mental.

Desde su origen el ser humano ha estado ligado al agua, debido a la dependencia del líquido elemento para su propia supervivencia. No debes olvidar que el 75% por ciento del cuerpo es agua o que las tres cuartas partes de la tierra están constituidas por este mismo elemento. Pero además de para la subsistencia, el hombre ha utilizado el agua para otros menesteres, entre ellos para su aseo. Los griegos veneraban la belleza del cuerpo humano, fueron los que inicialmente crearon una cultura del baño.

Pero hoy en día, el concepto de baño tiene otros significados. Ha cambiado un poco y está más encaminado a la higiene corporal que a convertirse en un acto social. Atrás quedaron los días en que la gente se bañaba junta, de hecho incluso para darte un baño en el mar buscas soledad. Ahora la intimidad contigo misma es lo más importante. El baño aún conserva parte de su espiritualidad y ritual, en un mundo donde todo va muy rápido, el momento del baño puedes utilizarlo como una diversión.

Un momento de placer y descanso

Si quieres darte un buen baño relajante, lo primero que debes hacer es disponer de un mínimo de media hora, en la que sólo debes pensar en ti, media hora en la que debes desconectar del mundo exterior por completo.

Debes plantearte el baño como un momento de placer, de descanso y de relajación. Lo mejor para conseguir que el agua te relaje es ponerla a una temperatura no superior a treinta y ocho grados. Igualmente importante es evitar permanecer demasiado tiempo en el agua, así evitaras cansarte. No abusar de esta práctica es fundamental, porque la piel se reseca y se vuelve fláccida con el agua caliente. Lo importante es que te encuentres a gusto con lo que te rodea en el momento del baño.

Tranquilidad, un ambiente acogedor, silencio o con música si lo prefieres, y tiempo, son elementos que pueden hacer del baño un pequeño ritual. De este modo será suficiente que realices esta operación un par de veces por semana para ponerte a tono.

Existen en el mercado infinidad de productos cosméticos al servicio del cuerpo. La aromaterapia, tan de moda, hace que llenes tu bañera de las más exquisitas fragancias, sustancias que están compuestas de elementos naturales, y que puedes encontrar en todas las formas posibles, aceites esenciales, gel de ducha, espumas de baño, sales minerales, entre otros.

De igual modo puedes encontrar incontables fragancias: de rosas, de lilas, de mandarina, de limón y así hasta encontrar cosas tan comestibles como la vainilla sin ir más lejos. Una vez elegida tu fragancia favorita debes tener en cuenta que el PH del producto sea lo más parecido al de tu piel o de PH neutro. El elegido debe ser vertido directamente en el agua, no olvides que el baño es fuente de salud pero también de belleza. Si utilizas productos excesivamente tu piel se resentirá por ello.

De cualquier forma si lo que quieres es relajarte no hay nada mejor para el agua que las sales de baño. El material básico para la preparación de sales de baño es el cloruro sódico, por su acción estimulante para el cuerpo. La finalidad principal de las sales de baño es ofrecer relajación, lo cual se consigue con perfumes agradables y fragancias de plantas naturales.

Fin de semana relajante

Si tienes la posibilidad de llevar el baño relajante un poco más lejos y prolongarlo por un fin de semana sería fabuloso. Te puedes ir a disfrutar de las maravillosas y saludable aguas termales.

Las aguas termales no son un agregado de sustancias químicas reproducibles en laboratorio: son un elemento vivo, se producen en ellas continuos cambios, cada uno de sus elementos reacciona sobre el otro; no son un sistema estable y muerto, sino dinámico y vivo; y estos cambios a su vez modifican su acción terapéutica. Todo ello resulta muy beneficioso para el organismo.

El sauna

En cuanto a los saunas, ahora se encuentran en todos los gimnasios o centros de estética. Las primeras saunas eran agujeros excavados en el frío suelo finlandés, hoy son recintos cerrados de madera con ventilación y una fuente de calor que emana de unas piedras candentes sobre las que se vierte agua para producir el vapor necesario. Precisamente esta agua es la que debes aromatizar con las esencias para producir el efecto relajante, descongestionante y tonificante.

En cuanto a bañarte y relajarte, tu experiencia y tus gustos serán la mejor guía, para que lo conviertas en algo muy agradable y bueno para tu salud.

Después del baño

Una vez finalizado el baño, envuélvete en tu toalla y acuéstate por espacio de cinco minutos. A continuación, date un lento masaje con una buena crema hidratante, de esta manera tu piel recuperará la grasa perdida y gozará de mayor elasticidad.

Después del baño, ya verás como te sientes mucho mejor, puesto que además de ser un excelente tratamiento de belleza -dilata los poros, elimina las impurezas, relaja los músculos, masajea nuestras terminaciones nerviosas, e incluso nos ayuda a combatir el insomnio, si lo tomamos por la noche -, está demostrado que es un excelente ejercicio de relajación tanto físico como mental.


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